Un contraste de ignorancias… (que pretenden saber)

por Savitri

ignorar

Desde el ámbito más pequeño al más grande siempre encontramos caos, pelea y división. ¿Por qué se da esto en la naturaleza humana? Decimos mucho, hacemos poco y muchas veces tratamos de imponer nuestra visión al otro. Luego cabe preguntar ¿Por qué no avanzamos como humanidad? ¿La verdadera evolución no debería unirnos? ¿Quién aporta a la fraternidad? Una de las razones de nuestra discordia y distanciamiento radica en que somos seres ignorantes por naturaleza. Parece una locura pensarlo… ya que te han dicho que el ser humano “se destaca por su racionalidad” y de ella obtiene conocimiento, pero para ser sinceros vivimos en una completa ignorancia. Nuestra razón nace con la libertad de su órbita.

 ¿Y por qué digo esto?

Porque desde el principio la vida se encarga de ocultarnos la Verdad. Venimos de vaya saber donde, vamos a vaya saber que lugar y cuando sentimos algo especial ni siquiera tenemos la capacidad de expresarlo adecuadamente. ¡Qué desorientados estamos! Por esta misma razón el ser humano se lanza en una desesperada carrera por dar entendimiento, sentido y trascendencia a los hechos de su vida. Con el paso del tiempo cada uno va encontrando su modo de caminar, de ver la vida y de justificar lo inexplicable. Pero cada quien verá con el filtro de su pasado, de su experiencia y de su unicidad. ¿Existen dos visiones iguales?

Algunas preguntas

¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué hay después de la muerte? ¿Por nacimos aquí? ¿Para fuimos creados? ¿Podemos saber lo que nos espera? ¿Qué es la Verdad?

Si te pones la mano en el corazón verás que nunca tendrás la certeza real de ello y si aún crees saber algo “lo crees”… es una hipótesis. Aunque lo sientas a flor de piel, tu creencia viene de la mano de lo abstracto y te sostiene invisible frente a lo inexplicable. Seguramente puede beneficiarte o no,  pero… ¿Es que sabemos algo realmente? Una creencia jamás podrá ser demostrada, excepto que éste también la crea… entonces ¿Hasta que punto puede imponerse una creencia? Ahí se encuentra el punto clave y vital de nuestro error. No me mal entiendas, no digo que estas equivocándote al creer, simplemente digo que para aportar a la unidad entre nosotros, tenemos que asumir nuestra propia ignorancia y respetar la visión ajena. Sabiendo esto, puede que el otro esté igual de desorientado que tú y ambos se hayan aferrado a diversos sistemas de creencias… ¿Y quién tendrá la verdad? Ninguno, ambos adoptaron la visión que creen más certera. Por ello seguimos de discusión en discusión, de división en división sin mejorar nuestra realidad… porque nadie es igual a nadie y lo que a tí te beneficia a otro podría matarlo. Es justamente en esta diversidad que aprendemos a respetarnos, a aceptarnos, a trascendernos y a lograr una sólida fraternidad. ¿Sino cómo? ¿Qué mérito hay en querer solo a los iguales? Ciertamente ninguno.

 ¿En qué nos beneficia reconocer nuestra ignorancia?

En que dejaremos de luchar y dividir. Ya no iremos a imponer nuestras posturas, visiones y creencias a los demás. Respetaremos los procesos ajenos y eso es de gran valor. Tenemos que entender que no solo carecemos de medios reales para una buena transmisión, sino que jamás podremos saber lo que el otro siente, experimenta o necesita, ¡Más ignorancia! De este modo tu humildad crece y disminuye el caudal de conflicto, división, prejuicio y odio con los demás. Cuando te haces consciente de tu enorme ignorancia comienzas a “compartir” con quien se abre a tí y a callar con quien no. Ya no hay imposiciones y con el mismo valor que compartes, aprendes de la opinión ajena. Te nutres de la diferencia. Del nivel divisorio de la fricción evolucionas a un estado unificado de retroalimentación, pues el único beneficio real que puedes brindar es: actuar con amor y evitar vanas divisiones. Así aportarás a una necesaria Unidad entre hermanos y desarrollarás una mente abierta como el Cielo.

Conclusión

Si observas bien, quien “sabe” calla. Si pronuncia palabras, lo hace por absoluta necesidad en una postura de gran humildad. Pues aquí todos rondamos de un inexplicable a otro. Cabe preguntar: Si realmente supiéramos algo… ¿Sería necesario discutir? ¿Se discute lo que se sabe o lo que se ignora? Quizás por eso discutimos tanto…

En fin, si existe un conocimiento real que nos puede hacer “crecer” es asumir nuestra enorme ignorancia y entender que “la razón” siempre está en desventaja. Solo en un contexto de amor, humildad e inocencia se pueden alcanzar las más altas cúspides del conocimiento, abarcar a otros y unificarnos en una nacesaria fraternidad.

¡Que tu corazón siempre marque el rumbo a seguir!

Con afecto,

Sivael 6/9/12

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