Arte y alma no saben de negocios

por Savitri

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Poco a poco todo lo hermoso se va tornando negociable. El sistema actual está enraizado en la ambición y el deseo, esto mismo nos lleva a asignarle un “valor” a todo. Las bellas actividades dejan de valer por lo que Son y comienzan a teñirse de productos o servicios. Pintar, dibujar, escribir, bailar, manualidades, oficios, hobbys y muchas otras actividades empiezan a “tener precio” y a quedar enmarcadas en tan pobre entorno. Es por esta razón que poco a poco pierden toda su magia. Hoy en día es muy probable que las personas creativas empiecen a proyectar en el marco del negocio. Subconscientemente se genera la idea de que ser buenos para algo, debería ser motivo de ganancia y beneficio propio. ¿Es malo esto? No necesariamente, pero debes vigilar para no quedar condicionado a esferas inferiores. Aquí la mente ha entrado en terrenos del alma y si no prestas atención, comenzará a destruirlo todo.  Si no vigilas, tu arte y expresión quedarán condicionados al triste entorno de la mente negociante.

La espera personal, la ambición y la ilusión puede que quiten aquel tinte mágico que tenía. Ya no podrás disfrutar como antes y lo que comenzó siendo un espacio de expresión del alma termina siendo un factor mental condicionante. Ya no eres espontáneo, sino productivo. Ya no basta con disfrutar de lo que amas en el presente… sino que quieres un negocio perfecto. Hasta quienes han “triunfado” con su arte comienzan a quedar condicionados por el éxito, la adulación, la ambición y el negocio que se monta a través de ellos. ¿No es triste esto?

¿Quién ha pintado una flor como la Naturaleza? Y sin embargo ella la entrega a cambio de nada…

Si vives del arte, cuida su verdadero valor ya que te conecta con tu alma. Evita transformarlo simplemente en un negocio, en mente, en términos de ganancia, de ambición y éxito…. pues todo lo que alimenta nuestro ego traerá condicionamiento.  Aprende a disfrutar de estas hermosas actividades por lo que Son, fluyendo y en la espontaneidad del momento presente. Aprende a “recargar” tu alma con el arte y que lo demás venga por añadidura. Si sabemos trabajar nuestra expresión libre de ambiciones, egoísmos y en el presente todo se transforma en un espacio de alimento vital para nuestro Ser. Nuestra alma comienza a nutrirse y a expresarse. La creatividad renacerá continuamente y así podremos tener un cable a tierra. Simplemente es dar al arte el lugar que le corresponde.


Conclusión

Imagen de Internet

No solo el arte ha quedado condicionado, sino también aquellas pequeñas cosas cotidianas. Ya no se ve el valor de salir y compartir un bello momento con nuestros afectos, sino de lo que cuesta el combustible, lo que vamos a consumir y todo aquello que tendremos que pagar para hacerlo. Ya todo tiene asignado un valor monetario subconsciente. ¿Puedes verlo? Este  sistema nos lleva a eso y a mucho más. Vamos quedando condicionados: algunos por demandar, otros por gastar y otros por no tener para hacerlo. Tenemos que recordar el verdadero significado de las cosas y disfrutar humildemente de aquello que esta a nuestro alcance. ¿Tiene que ser lo económico una barrera? Seguramente no, pero tenemos que retornar a la simpleza, comenzar a valorar más con el corazón y menos con el bolsillo.

Intenta finalizar tu día habiendo valorado todo aquello que alimenta el alma. ¿Sino de qué valen nuestros días? ¿Qué vas a llevarte? Todo depende del amor y la actitud que pongamos en ello. Comencemos a quitar “precios” y a valorar lo esencial, pues la vida es corta… ¡Y no podemos dejarla pasar!

Con profundo afecto,

Sivael©

31/10/12

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