Felicidad

por Savitri

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La felicidad no radica en estar contento todo el día, sino en aprender a vivir sin fricciones y sin generar constante sufrimiento. ¡Uno no puede ser una explosión de felicidad el día entero! La felicidad no es algo permanente ni controlable, es algo que simplemente sucede cuando caminas correctamente. Cuando te armonizas con lo que te toca y aceptas aquello que no puedes cambiar, comienzas a trascender los sucesos y así tu vida toma una naturaleza transformadora. Esa alquimia que proviene de confiar, aceptar, enfrentar y trascender los hechos de la vida (con amor) es la que nos torna sabios, completos y felices. Quizás no entendamos porque suceden algunas cosas, pero hay que saber que forman parte del Plan Mayor. Esta confianza, aceptación y humildad frente a la Vida nos libera de las cadenas del resentimiento y la fricción. Cuando dejas de pensar en términos de “¿Por qué a mí? ¡Esto no debería pasarme!” te vuelves liviano por el simple hecho de estar en paz. Una persona feliz puede estar seria, pues no se trata de euforia o exteriorizaciones, simplemente está en paz y no fricciona con lo que sucede. Abarca la vida en todo su espectro, en todos sus matices y con todos sus vaivenes. Por eso se torna completo, sabio y estable. Hay quien está muy sonriente y feliz por un tiempo, pero ni bien se retira aquello que le daba felicidad, entra en conflicto y sufre en la misma proporción que gozaba. Por eso la verdadera felicidad no se trata de euforia, carcajadas o muecas, es un estado de paz y profundidad. Allí la neutralidad, la trascendencia, el amor, la aceptación, la compasión, la alegría y la fe son realidades vivas.

Hoy quiero dirigirme a quienes buscan esa felicidad “de propaganda”, donde todo es “perfecto” y se sonríen las 24horas. Me gustaría decirte que la vida es mucho más que eso y que la única felicidad posible es aquella que proviene de unificarte con aquello que eres. ¿Qué es la vida? es alegría, dolor, ascenso, descenso, luz, oscuridad, abundancia, carencia, etc. ¡Abárcala en todo su espectro! Colocando amor, confiando en aquello que te manda (y no podemos cambiar), soltando aquello que nos daña, ayudando a mejorar la realidad de otros y utilizando la crisis como un catalizador para la consciencia. Este es el mayor desafío: unificarse a la vida.

Todo el mundo está preocupado con el hecho de ser feliz y cada vez se ofrecen más cosas que prometen felicidad ¿Y por qué estamos cada vez más infelices? Porque quedamos preocupados con lograr esa idea de “felicidad” y comenzamos a friccionar con la vida que es algo totalmente distinto. Vaya paradoja que buscando la felicidad uno queda infeliz y encerrado en la prisión de uno mismo. Quien por aferrarse a un ideal se divide de la vida, nunca logrará una verdadera felicidad. Recuerda que ser feliz no significa estar bien el día entero, sino afrontar el dolor, las pruebas, las crisis con consciencia. Así te conoces a ti mismo y comienzas a estar en armonía con la vida.

Simplemente preocúpate por no friccionar y no dañarte. No te apresures a juzgar las cosas como malas o como buenas, simplemente aprende a vivir con una actitud amorosa frente a todo lo que te toca y así serás una persona feliz… pero no una de propaganda… ¡Una de verdad!

Un Saludo de Paz

S. 11/12/13

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