Víctimas

por Savitri

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Una sutil forma de quedar esclavizados al ego, a la fricción y al sufrimiento es colocarnos en el papel de víctimas. Cuando nos victimizamos todo se hace más difícil y complicado. A veces son pensamientos sutiles, pero que tenemos que vigilar. Cuando albergamos pensamientos como “¿Por qué a mi?” o “Esto no debería pasarme“… “No es justo que esto me suceda a mí” etc… lo único que estamos haciendo es retroalimentar el ego y renegar del presente. Prueba sacar o cambiar estos pensamientos de tu mente y verás el beneficio. Friccionar con lo que nos toca es un camino directo al sufrimiento, pues estamos divididos entre lo que es y lo que nos gustaría que fuera. Tenemos que abarcar el proceso y dejar de sufrir.

Lo primero que tenemos que saber es que nadie está exento de las pruebas. Si observas en la historia las personalidades mas destacadas fueron las que pasaron las mayores pruebas y lo que las hizo grandes fue su actitud. ¿Podrían haberlas evitado? Que seamos buenas personas no nos libera de la aridez del desierto, de la pruebas, ni de las fuertes tormentas. En este caso podemos cambiar el enfoque y como una vez me dijo una amiga, dar vuelta la pregunta diciendo ¿Por qué a mi no? Cuando tantos han pasado sus pruebas… ¿Por qué yo no he de pasar la mía? Entonces ahí uno deja de estar dividido del presente y de lo que le toca. Aceptar nuestros pesares produce un gran alivio, pues nos armoniza con la vida, con esa inteligencia superior que todo lo guía. Esto no quiere decir que nos libremos de la aridez, pero nuestra carga disminuirá considerablemente. Aceptar lo que nos toca no nos exime del dolor, pero sí del sufrimiento producto de rechazar la realidad presente. Una persona “total” abarca todos los matices de la vida.  Luego, es solo cuestión de tiempo y confianza para ver todo lo que florece con la crisis. Cuando uno está muy mal es realmente difícil hacer este ejercicio, pero ayudará mucho en tu recuperación.

Otro punto a considerar en estas situaciones, es que nos llevan a querer comprenderlo todo. Cuando una situación trasciende toda lógica, terminamos divididos y agotados de tanto pensar. ¿Y qué respuesta hemos encontrado? Seguramente son solo hipótesis. Por eso te digo, cuando algo escapa de tu comprensión suéltalo. ¿Crees que sabemos algo? Libérate del peso de entenderlo todo, pues a veces caemos en soberbia. En determinados casos, la humildad, la entrega y la fé son las mejores herramientas. Has de sentir en tu corazón. ¡Acepta y prosigue! Pues todo cobra sentido luego. Este es otro punto que requiere gran esfuerzo y trascendencia, pero “soltar” nos devuelve una increíble paz.

Aclaro que hablo de crisis, no de negligencia. Si algo te está lastimando o destruyendo mas vale dejarlo ir. No sería bueno justificar con esto un estado caótico del cual somos los únicos responsables. Hablo de aceptar aquellas situaciones que llegan sin que nada podamos hacer y nos impulsan a un inevitable desarrollo. Cada uno sabe cual es su situación.

En realidad las mayores pruebas vienen para las almas más grandiosas y de ellas provienen los mayores florecimientos. ¿No se asigna el caso mas complejo al mejor investigador? Bueno, has de saber que posees la fuerza para resolverlo. Cuando Buda decía “El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional” se refería a esto, nadie puede evitar el dolor que acompaña una determinada situación… pero siempre podremos evitar el sufrimiento de no aceptar lo que nos toca. 

Les dejo una imagen para reflexionar:

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Recuerda:-  ¿Por qué a mi no?

Un saludo de Paz,

S 16/2/14

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