Amor Inmortal

por Savitri

Muchos creen haber perdido el amor o bien entienden que el amor “murió” frente a tal o cual situación, pero esto es algo imposible. El amor nunca se retira, solo se transforma… pero no siempre lo podemos ver. Así como el agua cuando evapora y ya no  es visible a nuestros ojos, el amor solo cambia de estado. Él sigue su trabajo sin descanso y es nuestra tarea percibir de que modo se ha transformado. El amor nos hizo, nos mantiene y nos cuida siempre para que nuestra evolución se manifieste de la mejor forma.

Una persona hace poco sufría la separación de su pareja y me decía que nunca imaginó que el amor fuera a “morir” así. Estaba decepcionada y triste. Pero era claro que su pareja ya no se interesaba por ella y que la vida la estaba alertando. Entonces le pregunte:- ¿Pero no crees que la vida te está cuidando al alejarte de él? ¿No sería peligroso montar una realidad mayor a sabiendas de esto? ¿No crees que ahora el proceso es mucho más simple? Y afirmativamente ella entendía que lo que sucedía era lo mejor. Ahí le dije:- Y Eso… ¿No es un acto de amor de la vida hacia tí? ¿El Universo no te está cuidando al alejarte de estas personas?¿No es amor eso? Y ella sonrío, pudo ver que el amor estaba allí manifestándose en “otro estado” y en un contexto diferente. A su vez ella me confesó que se había asombrado de como en ese pequeño lapso de duelo, había conocido muchas personas que le brindaron apoyo, amor y asistencia… Y ahí le volví a replicar:- Lo que esas personas te entregaron ¿Acaso no es amor? Y respondió afirmativamente. Ambos sentimos que ese momento fue de gran transformación.

El amor estuvo ahí siempre, pero mientras ella aferraba la idea de que el “amor” solo se limitaba a esa pequeña vivencia en pareja… sufría. Del mismo modo que el agua, tenemos que saber que el amor como fuerza impulsora del Universo nunca se pierde, se muere o se va… solo cambia de estado y contexto. Cambia para que evolucionemos y demos los pasos necesarios. Es nuestra tarea reconocerlo.

Además hemos de saber que el amor es el único componente que queda en nuestro interior para siempre. Cuando recibimos o brindamos amor, marcamos nuestros corazones a fuego. En el presente somos la síntesis de todo lo vivido y el amor recibido es determinante. Podrán irse las personas, modificarse los entornos o cambiar las realidades… pero el amor seguirá allí intacto como el primer día. Solo tenemos que dejarlo avanzar y no aferrar los antiguos estados.

Aquí radica la verdadera inmortalidad: Si siembras amor en los demás, no solo transformarás a tus semejantes, sino que enseñarás a darlo y vivirás por siempre… ¡En los demás!

Un saludo de Paz,

S. 23/3/14 

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