Detalles

por Savitri

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Los seres humanos soñamos en grande, pareciera que solo lo extraordinario y destacado es digno de admiración. Soñamos con salvar el mundo, con crear una gran organización, con ser una figura destacada, con aplausos, pero tenemos que revisar sino estamos siendo víctimas de la mente y el ego. El ego siempre busca el reconocimiento, lo destacado, lo diferente y poco se deslumbra con la simpleza de la vida. ¿Pero será que esto ayuda? Les invito a reflexionar y a ver un pequeño video final.

Pasamos gran parte del día pensándonos, preocupados o insatisfechos con lo que somos o con la realidad que tenemos… pero en esa ofusca ceguera también se nos pasa la real posibilidad de mejorar nuestra realidad y el mundo. Quizás hoy mientras caminabas a tu trabajo una persona te pedía ayuda o algo para comer, quizás hoy tus hijos te saludaban alegres y no atendiste su saludo por mantenerte en preocupación, quizás hoy mientras esperabas el autobús la calidez del sol te abrazaba, las nubes danzaban y los pájaros regalaban su canto, quizás hoy mientras trabajabas un compañero precisaba un poco de ayuda y contención… ¡Y tantas cosas más! ¿Pero será que tuvimos tiempo de parar y ver? ¿Será que percibimos estos detalles?  

A mi modo de ver los seres extraordinarios se ocupan de los detalles que nadie ve. ¿Por qué? Porque están atentos y disponibles en amor. Así su realidad se torna extraordinaria inevitablemente, pues la forjan desde la mínima partícula. Atendiendo con amor hasta la más ínfima causa, obtendremos los más majestuosos efectos. Si pudieras vivir tu día en plena consciencia, si cada uno de nosotros pudiera atender cada sencillo acto con amor… ¡Nuestra existencia sería tan grata!

Todo lo que hacemos en lo pequeño, también se manifiesta en lo grande. A veces nos engañamos pensando que una falta pequeña no tiene eco en el universo, pero cada ínfima cosa que hacemos es de suma importancia. ¿Por qué? Porque luego son estas actitudes que nos definen como humanidad. Por ejemplo: Voy a mi trabajo y robo algo pequeño… pero me quedo tranquilo porque es imperceptible, luego esto se me hace una costumbre y… ¿Qué voy hacer el día que ocupe un cargo mayor? ¿Qué sucederá si algún día soy presidente o funcionario? Seguramente manifestaré la misma actitud a gran escala y desconfiaré de mis empleados, comparando con mi propia experiencia. Hoy hay mucha corrupción en los grandes cargos y no son más que el reflejo de esas mismas “pequeñas actitudes” pero ahora a gran escala.

Que muchos saquen provecho de las situaciones no justifica que nosotros también lo hagamos, pues así todo se ve corrompido y la inconsciencia se esparce como el cáncer. Es muy importante forjarnos en esto como ejemplo y forjar a las nuevas generaciones en la importancia de los detalles. Recordemos que nuestros niños de hoy serán los gobernantes del mañana, nuestros alumnos del hoy serán colegas de nuestros hijos o gobernantes de nuestras próximas generaciones ¿Qué les vamos a dejar?

Por eso cuando te preguntes ¿Cómo puedo cambiar el mundo? te invito a probar lo siguiente: Atender con amor y consciencia todo aquello que te llega. Desde levantar un papel del suelo, evitar un pequeño derroche de agua, disfrutar de un rayo de sol, reír junto a la sonrisa de tus hijos, tomar la mano de tu pareja, compartir una cálida charla, brindar ayuda, cuidar un animal, disfrutar del sonido del viento, agradecer el hecho de poder caminar, ver, respirar…  manejarse en términos de honestidad, equidad y verdad. Ya lo dice una bella frase “Si cada uno cuidara su árbol el bosque sería maravilloso”.

¡Tórnate un ejemplo vivo de consciencia  y amor! Pero ya no esperando los aplausos del mundo… sino mas bien la sonrisa de Dios.

Termino invitándolos a ver el siguiente video:

Un Saludo de Paz,

Sivael

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