Él Vendrá

por Savitri

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En una habitación totalmente cerrada… ¿Cómo ingresará la luz? ¿Cómo se puede ver en plena oscuridad? Para que ingrese luz precisamos de una abertura y es gracias a ese espacio vacío que la luz puede ingresar. Así obtenemos claridad para “ver”, para poder ordenar la habitación y a su vez, para gozar de una buena oxigenación.

Lo mismo sucede cuando no dedicamos tiempo a Dios, vivimos a oscuras. Bastaría una simple abertura en la habitación para que la luz ingrese, pero priorizamos cuestiones superfluas sin percibir que lo realmente importante queda en segundo lugar y a veces, sin sitio alguno. El vacío no es en vano, pues permite el ingreso de la energía divina y brinda la claridad necesaria para purificar el aire, para visualizar mejor, para iluminar todo lo que habita en nuestras vidas. Dios quiere darnos todo su Amor, pero ingresará en la medida que le demos espacio. El respeta nuestras elecciones, pues nadie puede llegar a Dios por obligación. El Amor se conoce por amor y nunca al revés. La mayoría inicia el día priorizando asuntos superfluos y  transitorios, consume su energía en las demandas del mundo y cosecha frutos amargos producto de la ignorancia. Así todo se torna difícil, pues la habitación está oscura y vamos a tientas, golpeándonos contra los muros.

Muchos se quejan y reclaman la ausencia del auxilio Divino. ¿Pero será que hacen espacio para buscar a Dios? ¿Será que sus habitaciones disponen de una buena abertura? ¿Será que dedicamos tiempo a Él? Sería tan absurdo como quejarnos de la falta de luz, cuando nada hacemos por abrir una puerta o ventana. Sería tan absurdo como morir de sed en un lago, por no inclinarnos a tomar un poco de agua. Quien prioriza su contacto con la Divinidad, permite el ingreso de la luz y así todo queda claro. Podremos ver y resolver nuestros conflictos rápidamente, pues la Gracia Divina se derrama en los corazones humildes que abren las puertas del corazón en entrega y confianza. En la medida que demos se nos dará, en la medida que hagamos espacio… la luz ingresará, en la medida que amemos nos amarán.

No importa como lo encuentres, sólo haz un tiempo para Dios. Que el mundo enfermo no te absorba, pues el mundo pasará y Dios no pasará… bastaría preguntarnos:-  ¿Qué haremos cuando el mundo pase?

Por eso, como sea.. ¡Búscalo, Llámalo, Háblale, Grítale mediante el Silencio!…

…y algo te aseguro:  Él vendrá.

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